domingo, 5 de octubre de 2014

No fuese más que una metáfora.

Si contigo
tengo la vida ganada,
es porque el día que aposté
al color de tus ojos,
me devolvieron la mirada.

Y eso,

fue mejor que cualquier
escalera de ases
que me llevase 
hasta tu cuarto.

Y desde entonces,

más que en la suerte
del trébol de cuatro hojas,
creo
en los cuatro costados de tu cama,
y en lo bien que nos vendría
que todo ese rollo

de la vela;
y de la llama

de verdad no fuese más que una metáfora
para no tener nosotras que encenderla,

y mucho menos,
preocuparnos por si se apaga.

sábado, 9 de agosto de 2014

Algo más que su recuerdo.

Ya lo dijo Bukowski:
"Los perros tienen pulgas
y las personas problemas."

Y yo ya no sé
qué prefiero
desde que sé

que tus problemas
son más míos que tuyos

y que no hay forma
de librarme de ellos,
aunque tú si lo hagas.

Los monstruos
no son los que están en mi cabeza,
sino en las personas
que imagino
que pasan por tu cama...

Y dejan algo más que su recuerdo,
y algo más que su fragancia.

Si muerto el perro se acabó la rabia,
ven,
y mátame todas estas dudas,
que empiezo a pensar que la cura
tiene algo que ver con la ignorancia.

miércoles, 30 de abril de 2014

Imagínate qué fue de mi.

Si no pregunto,
no es
porque la curiosidad
mate al gato,
sino
porque la respuesta
me va a matar a mi.

Y si puedo elegir,
prefiero tirarme
desde lo alto del tejado,

hasta
caer
en
tus
brazos,

con la seguridad
del que puede sobrevivir
sin saber
que el amor,
es de todo
menos calculado.

Imagínate
qué fue de mi.

Yo,

que siempre pensé
que el amor
no era más
que un juego de colegio
donde la mayor dificultad
era dejarte caer de espaldas.

Y sobre todo,
confiar.

Imagínate
qué
fue
de
mi.

Si mientras caía
los únicos brazos
que debían sujetarme
eran los mismos
que ahora le escribían
a quien le ayudaría
a olvidarme.

domingo, 27 de abril de 2014

Sobre todo, y por encima.

Me fumé
las palabras
que nunca llegué
a decirte;
y los recuerdos
que no tuvimos.

Y así fue,

que a la cuarta calada
no sé
si estaba más colocada
por el remordimiento
o por la duda
de qué es
lo que no nos hubiera pasado.

Porque pasar,
nos hubiesen pasado,

- sobre todo,
y por encima, -

todas las estaciones
del amor
y la mentira.

Y ahora,

dime tú
cómo le explico yo a la vida

que

las canciones tristes
sonaban más bonitas
cuando no te conocía.

martes, 15 de abril de 2014

Sin necesidad de despedida.

Nunca he tenido
traumas infantiles
y los que tengo,
son más bien
fruto de la edad.

Esos que te crean,
- o te creas -
cuando empiezas a darte cuenta
de que entre mil enamorados
sólo hay uno de verdad.

Y mejor no seguir contando.

Ya sabes.

Por eso,
de que las estadísticas
nunca han sido muy fiables.

Por eso,
de que definen la varianza,
como una medida de dispersión,

y para dispersos,
ya estamos nosotros.

Los unos con los otros,
los otros con los unos,

y al final ninguno

que se quede en tus recuerdos
sin necesidad de despedida.

Y así nos va,

que utilizamos el amor
como si no fuese más que una cámara
de usar y tirar.

miércoles, 2 de abril de 2014

Merece la pena convivir.

Será,

que desde que estás,
la vida me parece
tan suspiro
que
tengo miedo
de seguir respirando
por si se acaba el tiempo
entre las dos.

- Y eso,
que siempre fui,
de dar bocanadas
hasta quedarme sin aliento -.

Será,

que es más fácil decir,
que tengo miedo de la soledad
a reconocer,
que
el problema no es estar sola,
sino estar sin ti.

Será,

que tengo más miedos
que
ganas de superarlos,
porque hacerlo,
sería quitarte de encima;

y hay pesos,

con los que
merece la pena convivir.

jueves, 27 de marzo de 2014

Siempre sale mal lo planeado.

Tengo una lista de cosas
que hacer
antes de morir
y ninguna de ellas
tiene que ver
contigo.

Y ya no sé,

si es porque

siempre estás por delante
de todo aquello
que creía importante;

o es que contigo,
he muerto y resucitado
tantas veces
que ya han dejado
de tener sentido.

Siempre me había imaginado:

aquí,
allá,
en cualquier lugar.

Y lo que menos me había
preocupado
era pararme a pensar
quién ocuparía
el asiento de al lado.

Y a ti,
para qué nos vamos a engañar,
nunca te he imaginado.

Perdóname.

Pero es que me dijeron,
que si lo piensas,
siempre sale mal lo planeado.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Dime tú sino.

Joder.

Que tengo que aprender
a no echarte en cara
mis miedos,
aunque hayas sido tú
quien los ha creado.

Y tengo que aprender
a perdonarte que te fueses,
aunque ahora
estés aquí a mi lado.

Dime tú sino,
qué coño hago
hablándote del futuro,
si sólo sé
conjugarte en pasado.

Dime tú sino,
de qué sirve pasar lo más duro,
si no es para decir
que ya lo he superado.

Joder.

Que las cosas cambian,
y esta vez,
soy yo quien no ha cambiado.

martes, 25 de marzo de 2014

Nos quisimos más de la cuenta.

Si al final,
lo que todos queremos
no es alguien que se meta
en nuestra cama,
sino alguien que se meta
en nuestra vida;
y nos caliente el alma.

O los pies...
O yo que sé.

Porque como decía Pereza:
"con los pies fríos
no se piensa bien".

Y yo tengo que pensar
cómo hacer
que todo esto parezca
un accidente.

Sobre todo,
antes de que alguien
empiece a sospechar
que
por un momento,
nos quisimos más de la cuenta.

Porque ya no recuerdo bien
si fue entre el beso de las 12 de la noche,
las caricias de las 3 de la madrugada
o el polvo de las 6 de la mañana.

Por eso tienes que ayudarme,
porque las coartadas,
como los planes de futuro,
se planean entre dos y con cautela,
pero se viven rápido y alocados.

Y de verdad,
que si alguien descubriera
lo que haces conmigo,
nos encerrarían.

A ti,
por darme todas las sonrisas del mundo.
Y a mi,
por no querer compartirlas.

Si algún día nos pillan,
diremos que lo nuestro
fue un delito continuado,
un amor en tentativa,
porque nunca quisimos
que acabara,
y si pasaba,
sabíamos que hay cosas
que nunca se olvidan.

lunes, 24 de marzo de 2014

Perdóname.

Y si algún día soy yo
quien decide marcharse,
perdóname.
Nunca estuvo en mis planes
pasar menos de una vida contigo.

Es sólo que los monstruos 
que un día dejaste en mi,
pudieron conmigo.
No fui tan valiente
como para echarlos a patadas
de mi vida,
pero sí
como para echarme a mi misma
de la tuya.

Es sólo,
que un día tus abrazos
empezaron a quemar 
más que el propio invierno.
Y tus palabras,
frías como el hielo,
rompieron con todo.
Hasta con el calor que te daba.

Por no hablar de mis esquemas,
si hubieses visto cómo tiritaban...

Es sólo, 
que el día menos pensado,
a mi me dio por pensar
en la estúpida idea 
de que podías vivir sin mi,
que lo de necesitarme siempre
fue una excusa.

Y bueno,
yo para qué me voy a mentir a mi misma.
Si ya te tengo a ti.

Es sólo,
que no podía estar a solas
con alguien que 
más que pájaros en la cabeza
tenía otras historias.
Y ninguna hablaba de mi.

Y mucho menos de nosotras.

jueves, 16 de enero de 2014

Como si las leyes de la física nos hubieran vencido.

Desde que te fuiste
no dejo que nadie me toque,
debo de tener tus huellas grabadas
en cada uno de mis lunares;

y no creo que vuelva a existir
astronauta
con quien merezca la pena compartir
esos pasos,
- o más bien besos -,
de gigante.

Llevo media vida perdida;
y ahora que te había encontrado
te vas,
y me dejas aquí,
a años luz de todo lo que no fue,
pero ya teníamos planeado.

Cómo iba yo a saber,
que el futuro,
estaba sólo a un paso del pasado.

Las mejores excursiones
nunca tuvieron rumbo,
pero puedo asegurar que aterrizar
en el epicentro de tu ombligo,
era 80 veces mejor que dar la vuelta al mundo.

El recuerdo...
30 veces un castigo.

El concepto espacio-tiempo
dejó de tener sentido
cuando contigo,
deseaba un tiempo infinito
en un espacio reducido.

Y míranos ahora,
como si las leyes de la física
nos hubieran vencido.

Nunca fui de prometerte el cielo
ni de querer bajarte la luna.
Eso es para los románticos
que no hacen lo que dicen.

Y yo por ti,
sólo sabía hacer locuras.