Desde que te fuiste
no dejo que nadie me toque,
debo de tener tus huellas grabadas
en cada uno de mis lunares;
y no creo que vuelva a existir
astronauta
con quien merezca la pena compartir
esos pasos,
- o más bien besos -,
de gigante.
Llevo media vida perdida;
y ahora que te había encontrado
te vas,
y me dejas aquí,
a años luz de todo lo que no fue,
pero ya teníamos planeado.
Cómo iba yo a saber,
que el futuro,
estaba sólo a un paso del pasado.
Las mejores excursiones
nunca tuvieron rumbo,
pero puedo asegurar que aterrizar
en el epicentro de tu ombligo,
era 80 veces mejor que dar la vuelta al mundo.
El recuerdo...
30 veces un castigo.
El concepto espacio-tiempo
dejó de tener sentido
cuando contigo,
deseaba un tiempo infinito
en un espacio reducido.
Y míranos ahora,
como si las leyes de la física
nos hubieran vencido.
Nunca fui de prometerte el cielo
ni de querer bajarte la luna.
Eso es para los románticos
que no hacen lo que dicen.
Y yo por ti,
sólo sabía hacer locuras.