domingo, 27 de abril de 2014

Sobre todo, y por encima.

Me fumé
las palabras
que nunca llegué
a decirte;
y los recuerdos
que no tuvimos.

Y así fue,

que a la cuarta calada
no sé
si estaba más colocada
por el remordimiento
o por la duda
de qué es
lo que no nos hubiera pasado.

Porque pasar,
nos hubiesen pasado,

- sobre todo,
y por encima, -

todas las estaciones
del amor
y la mentira.

Y ahora,

dime tú
cómo le explico yo a la vida

que

las canciones tristes
sonaban más bonitas
cuando no te conocía.

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