Nunca he tenido
traumas infantiles
y los que tengo,
son más bien
fruto de la edad.
Esos que te crean,
- o te creas -
cuando empiezas a darte cuenta
de que entre mil enamorados
sólo hay uno de verdad.
Y mejor no seguir contando.
Ya sabes.
Por eso,
de que las estadísticas
nunca han sido muy fiables.
Por eso,
de que definen la varianza,
como una medida de dispersión,
y para dispersos,
ya estamos nosotros.
Los unos con los otros,
los otros con los unos,
y al final ninguno
que se quede en tus recuerdos
sin necesidad de despedida.
Y así nos va,
que utilizamos el amor
como si no fuese más que una cámara
de usar y tirar.
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