miércoles, 4 de diciembre de 2013

El punto más álgido de mi locura.

Si nunca me hubieses dejado llegar
al vértice de tu espalda,
al punto más álgido de mi locura,
ahora no estaríamos así.

Tú estarías en brazos de cualquiera
que creyese merecer una oportunidad,
y yo aún seguiría buscando
las vistas más bonitas de la ciudad.

Fue una suerte
encontrar esas vistas a ras de mi cama
cada vez que te veía soñar.

La desgracia...

Es que siempre supe que
era demasiado bonito para ser verdad.

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